Jamás

Un zumbido al lado del hombro me dice que el lugar para descansar la mente ya no está. O se lo llevaron, o lo perdimos, o quizás nunca nos alcanzó para hacerlo real.
Suena fuerte, como cualquier carencia. Llama, como cualquier infierno.
No es suficiente el deseo, nunca funcionó así.

Debe ser la única lucha que no se pudo ganar jamás.