La vida

Gravedad

Te salvé de caer en la trituradora de carne. Todos nos miraban, pero no me importó. Salté esquivando a la gente en el borde de la cinta, te agarré la mano y tiré con fuerza para alejarte de las cuchillas…. Leer más ›

La Soga

Tengo siempre los dos cabos de la soga en las manos. Problemas de control. Cuando avanzo, si es que avanzo, tampoco los dejo ir. Los llevo, los giro, salto. Busco aflojar los puños, como los demás, pero no me sale…. Leer más ›

Droga de verdad

Quisiera verlo sonreír más seguido. Tiene esa habilidad de alegrar lo que tiene a cinco metros a la redonda con una sola curvatura de la boca. Droga de verdad. Los ojos bien abiertos, la mente encendida, el corazón arriba de… Leer más ›

Q.

Miró impaciente la pila de recuerdos que había guardado con recelo hasta ese día. En otro momento, si no estuviera tan arremolinada por quedar vacía, se hubiese tomado el tiempo de darles forma luego de tirarlos sobre el suelo. Por… Leer más ›

La conciencia no se va

Las conversaciones vuelan. No me interesa San Valentín. No me interesa hablar de pitos flácidos de hombres que no conozco o cagarle el polvo a extraños porque estoy aburrida. No me interesa pero ahí estoy, en un auto que va… Leer más ›

Zoom

– Me estoy volviendo loca, me parece que no entendés lo que te estoy diciendo. – Intento entender, intento, no es mi culpa si viniste seteada en difícil. – Vos viniste seteado en boludo. El corsa rojo está estacionado a… Leer más ›

Advocaat

Las mejores caricias las dan los locos. Los locos de verdad. A veces cuando no me puedo dormir, escucho un eco de Fernando en mi cabeza. Esa voz de mezcla de vida y muerte y ternura y mucho pero mucho… Leer más ›